La papelera de Uruguay 'respeta' las normas medioambientales, según La Haya
Por Juan Ignacio Irigaray/Agencias
El Mundo, España.
Actualizado martes 20/04/2010
Uruguay "no respetó" el tratado binacional con Argentina (de 1975) sobre el uso del río limítrofe Uruguay, al autorizar de forma unilateral la instalación de dos plantas de celulosa, una finlandesa (Botnia) y otra española (ENCE), sobre ese curso de agua.
El veredicto se dio a conocer este martes en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, dependiente de la ONU, al final de la demanda que Argentina inició contra Uruguay por supuesta contaminación del río, frontera natural entre ambos países.
Según ha dictaminado el tribunal, Uruguay "no tenía derecho" a autorizar la construcción de las dos plantas de celulosa sobre ese curso de agua, componente del Acuífero Guaraní, considerado la tercera reserva mundial de agua dulce sin contaminar. Finalmente, ENCE renunció a instalar la planta.
Por 13 votos a uno, los jueces de la corte dictaminaron que Uruguay violó "la obligación que le impone el primer apartado del artículo 7 del Tratado del Río Uruguay" que mantiene con Argentina de notificar a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) para que ésta, según "el segundo apartado del artículo 7, decida si el proyecto puede traer perjuicios".
Argentina-Uruguay Environmental Border Dispute Before the World Court
Argentina-Uruguay Environmental Border Dispute Before the World Court
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| Representantes de Argentina y Uruguay de pie ante los jueces de La Haya. | Ap |
By Pieter H.F. Bekker
ASIL Insights, Volume 10, Issue 11, May 16, 2006
On May 4, 2006, Argentina instituted proceedings before the International Court of Justice (ICJ) against its neighbor Uruguay claiming that Uruguay has breached a bilateral treaty obligation to consult with Argentina before taking action on a pulp mill project affecting the River Uruguay, which partially constitutes the joint boundary of the two South American countries. The ICJ, which is the principal judicial organ of the United Nations primarily entrusted with settling legal disputes between sovereign states, consists of 15 judges elected to nine-year terms by the United Nations General Assembly and Security Council. The Court has its seat at the Peace Palace in The Hague, The Netherlands.
The dispute, which has severely strained relations between the two countries, relates to the construction of a paper mill project on the banks of the River Uruguay near Fray Bentos, a Uruguayan town with a population of some 23,000. The project is situated within 25 kilometers from the Argentine town of Gualeguaychú, a popular tourist resort of some 80,000 residents on the Argentine side of the River Uruguay. The project consists of two greenfield eucalyptus Kraft pulp mills using Elemental Chlorine Free (ECF) technology to produce air-dried pulp (ADP). ADP is the primary raw material for the production of paper and paper-related products. In contrast to the Totally Chlorine Free (TCF) bleaching process, ECF technology results in the emission of dioxins through the use of chlorine dioxide. The plants will produce a combined total of about 1.4 million tons of pulp annually. The project's total cost is estimated at $1.7 billion, representing the largest foreign investment in Uruguay's history and a key source for local employment in Uruguay. The project sponsors are Europe's largest pulp producers. The project is at an early stage of construction, having received the necessary permits from the Uruguayan authorities. If completed, it would be the world's biggest cellulose mill project.
ASIL Insights, Volume 10, Issue 11, May 16, 2006
On May 4, 2006, Argentina instituted proceedings before the International Court of Justice (ICJ) against its neighbor Uruguay claiming that Uruguay has breached a bilateral treaty obligation to consult with Argentina before taking action on a pulp mill project affecting the River Uruguay, which partially constitutes the joint boundary of the two South American countries. The ICJ, which is the principal judicial organ of the United Nations primarily entrusted with settling legal disputes between sovereign states, consists of 15 judges elected to nine-year terms by the United Nations General Assembly and Security Council. The Court has its seat at the Peace Palace in The Hague, The Netherlands.
The dispute, which has severely strained relations between the two countries, relates to the construction of a paper mill project on the banks of the River Uruguay near Fray Bentos, a Uruguayan town with a population of some 23,000. The project is situated within 25 kilometers from the Argentine town of Gualeguaychú, a popular tourist resort of some 80,000 residents on the Argentine side of the River Uruguay. The project consists of two greenfield eucalyptus Kraft pulp mills using Elemental Chlorine Free (ECF) technology to produce air-dried pulp (ADP). ADP is the primary raw material for the production of paper and paper-related products. In contrast to the Totally Chlorine Free (TCF) bleaching process, ECF technology results in the emission of dioxins through the use of chlorine dioxide. The plants will produce a combined total of about 1.4 million tons of pulp annually. The project's total cost is estimated at $1.7 billion, representing the largest foreign investment in Uruguay's history and a key source for local employment in Uruguay. The project sponsors are Europe's largest pulp producers. The project is at an early stage of construction, having received the necessary permits from the Uruguayan authorities. If completed, it would be the world's biggest cellulose mill project.
Israel-Lebanon Offshore Oil & Gas Dispute
Israel-Lebanon Offshore Oil & Gas Dispute – Rules of International Maritime Law
By Martin Wählisch
IntroductionTensions between Lebanon and Israel have been running high during the last months due to a legal dispute over rights to newly discovered natural oil and gas reserves in the Mediterranean Sea. Formally at war for years, and without diplomatic relations, Israel and Lebanon have never agreed on a delimitation of their maritime boundaries.
Rising Conflict Between Israel and Lebanon
“There is no doubt these resources are a strategic objective that Israel’s enemies will try to undermine, and I have decided that Israel will defend its resources,” vowed Israel’s Prime Minister Benjamin Netanyahu in January 2011.[1] “We will not hesitate to use our force and strength to protect not only the rule of law but the international maritime law,” stressed Israel’s Minister of National Infrastructures, Uzi Landau, earlier.[2] The rhetoric culminated in Israel’s July 2011 unilateral proposal of its northern maritime boundaries with Lebanon and Cyprus.[3] To protect the offshore gas fields, the Israeli Navy is maintaining a twenty-four hour presence over the site using drones.[4]
El costo del conflicto con Costa Rica
26 enero 2012
| El costo del conflicto con Costa Rica |
May-18-11 - por Luis Gutiérrez Cortés*
El juicio de La Haya ha tenido ya un costo de 6 millones 169 mil 29 dólares
“Cuando yo estuve en la Cancillería me di cuenta de lo caro que es
contratar consultores extranjeros, traductores, y a los especialistas en
límites marítimos, así como los expertos en lectura y manejo de mapas”. Contralor Guillermo Arguello Poessy
¿Cómo se cambia la frontera de un país? Es imposible hacerlo. Lo que
se puede cambiar es la frontera entre dos países. Obviamente, aunque
algunos parecen no entenderlo, ambos países deben ponerse de acuerdo
antes de intentar ese cambio.
Pero, insistiendo ¿Qué se necesitaría para cambiar esa frontera? ¿Una
draga? ¿Una cuadrilla de peones armados de pico y pala? ¿Un pelotón de
infantería? ¿O una gestión de las cancillerías? Por supuesto que las
dos primeras opciones son absurdas aunque, sorprendentemente, esas son
las opciones que muchos nicaragüenses, de todos los estratos sociales y
políticos, y en todos los niveles de educación, han manifestado
públicamente que creen que son las correctas. La tercera opción sería,
por supuesto, contraproducente y no amerita consideración.
Ahora, continuando ¿Cuándo sería necesario cambiar la frontera de un
país? Y todavía antes que eso, ¿Cómo podemos definir el cambio que
estaríamos considerando? ¿Con respecto a qué situación inicial
estaríamos cambiando? Pareciera que es necesario contestar todas estas
preguntas antes de movilizar la draga, o reclutar la cuadrilla de
peones, o enviar a los ticos el primer memo de nuestra cancillería.
Si comenzamos por la última pregunta; ¿Cuál sería nuestra referencia
para definir el cambio que nos proponemos hacer? Inevitablemente la
respuesta la tenemos que buscar en el mapa que Ineter hizo desaparecer
de su servidor en la internet. Esto es así, porque ese es el mapa
oficial que, correcta o incorrectamente, ha definido nuestra frontera
sur desde que fue publicado, hace más de 45 años. La frontera en ese
mapa es oficial porque ese mapa es un documento oficial publicado por
una dependencia del poder ejecutivo y porque así fue ratificada
explícitamente por la Dirección General de Ordenamiento Territorial en
Abril del 2003, en otro mapa publicado por el propio Ineter. Cualquier
cambio que se necesite hacer a la frontera tendrá que ser respecto a ese
mapa. No existe otra referencia aparte del mapa de los ticos, que
coincide con nuestro mapa desaparecido.
¿Y por qué sería necesario modificar esa frontera? Tal vez porque el
mapa no la muestra correctamente. Pero, no la muestra correctamente
¿Con respecto a qué? Tal vez con respecto a la descripción establecida
por las Actas de Alexander. Y aquí tropezamos con un nuevo obstáculo.
Conflictos de límites y recursos naturales
Jul-06-11 - por Rosendo Fraga
En junio de este año los ocho países con costa sobre el Océano Ártico
dieron un paso importante para dividirse el subsuelo de dicho océano.
Encabezados por EEUU y Rusia -las dos potencias militares más
importantes del mundo-, Canadá, Dinamarca -junto con Groenlandia-,
Noruega, Islandia, Finlandia y Suecia firmaron un acuerdo por el cual se
repartieron la responsabilidad de las investigaciones científicas y los
rescates aéreos y marítimos sobre una región marítima de 16.500.000
kilómetros cuadrados.
Pero se trata de un paso que tiene una clara dirección: dividirse la
explotación de gas, petróleo y minerales en el fondo del Ártico, donde
el Servicio Geológico de los EEUU estima está el 20% del crudo y las
reservas de gas del mundo recuperables y no descubiertos del mundo.
Esto sucede después que en enero Rusia firmó un acuerdo con la empresa
británica BP,- a quien se ha complicado explorar en las costas de EEUU
tras el desastre del Golfo de México,- un convenio de exploración en el
Ártico. Al mes siguiente, Shell propuso un convenio de exploración
frente a la costa ártica de Alaska. Noruega, que el año pasado resolvió
un conflicto de límites con Rusia, se apresta a abrir áreas de
exploración en su costa sobre el Ártico y Groenlandia está haciendo otro
tanto.
Estos ocho países integran desde 1996 el llamado Consejo del Ártico, que
admitió incluir como observadores en el pasado a China, Japón, Italia,
Corea del Sur y la Comisión Europea. Los observadores no comparten la
decisión adoptada por el Consejo (que comienza a convalidar las
pretensiones de soberanía sobre el subsuelo de este Océano), acerca de
que quienes no tienen costa sobre el mismo preferirían verlo bajo un
régimen internacional al igual que las organizaciones que protegen el
medio ambiente.
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